Conoce El Alcázar
Corporación Educativa Familiar
Somos, ante todo, una corporación, esto es, una organización que agrupa sociedades menores con un mismo fin, como un cuerpo vivo mantiene una unidad orgánica al tiempo que agrupa cuerpos menores y órganos diversos. En nuestro caso, congregamos familias y docentes católicos en una propuesta educativa concreta con un fin específico: la promoción de las virtudes, los principios y los ideales cristianos a través del servicio a las familias que desean ser verdaderos protagonistas en la educación de sus hijos. Por eso somos una «Corporación Educativa Familiar».


Educación Familiar a Distancia
En el modelo que sostenemos, cada alumno y familia es miembro de una comunidad viva. Por esto, ponemos el acento en el trato personalizado que privilegiadamente se da en el seno de la familia, que será acompañada y orientada -no dirigida- por el equipo de profesionales de cada área.
Ofrecemos orientación a todas las familias interesadas en este modelo, vías de acceso a contenidos y apoyo para la obtención de certificación nacional o internacional con plena validez en todos los países adscritos al Convenio de la Haya, para que puedan ejercer su labor educativa con completa seguridad y protección.
Nuestros Santos Patronos
Como católicos, tenemos un Padre, Dios Todopoderoso, y una Madre, María Inmaculada, Patrona Cardinal de la Corporación Educativa Familiar El Alcázar.
Junto a ella, recurrimos a la ineludible y segura paternidad del glorioso San José, custodio del Redentor y, para el patronazgo de las familias con niños en edad preescolar, en la Comunión de los Santos, San Francisco Javier y Santa Teresita del Niño Jesús, a quienes rogamos nos ayuden a ir creciendo en lo pequeño y para lo grande: la mayor Gloria de Dios.
Nuestro Equipo

Javier Gutiérrez F.-Cuervo
Bendecido esposo y padre de familia, soy español de nacimiento y peruano por naturalización. Docente universitario en materias de Retórica, Ética y Ciudadanía, dedicado a la promoción y articulación de proyectos de educación católica desde 2015, y a las tierras de labranza de Arequipa -con bastante torpeza pero mayor ánimo-. Con Maestría en Orientación Educativa Familiar por la Universidad Internacional de la Rioja, Postgrado de Experto en Didáctica de las Ciencias Sociales y Políticas por la Universidad CEU Cardenal Herrera de Valencia y Grado en Filosofía por la Pontificia Universidad Urbaniana de la Santa Sede; actualmente investigo los modelos hispánicos educativos prerrevolucionarios.

María Virginia O. de Gristelli
Soy argentina, esposa y madre de 6 hijos que se encuentran en los tres niveles de enseñanza, con experiencia de 10 años en educación familiar a distancia. Licenciada y Profesora Superior en Letras por la Universidad de Bs. As., Catequista y Profesora en Ciencias Religiosas. Me he desempeñado en la docencia en el nivel primario, secundario y terciario. Luego de otros posgrados en humanidades, me encuentro cursando una maestría en Estudios Medievales en mi universidad de origen. Dirigí un Seminario Catequístico con un plan de trienio, y hace 25 años estoy al frente del Círculo de Formación San Bernardo de Claraval, dedicándome además a la empresa editorial junto a mi esposo.

María del Pilar Presbítero García
Soy esposa y madre de dos hermosas niñas, Magíster en Liderazgo y Dirección de Centros Educativos por la UNIR de España, con Especialización en Dirección de Personas por la Universidad ESAN. Actualmente me dedico a desarrollar mejoras de procesos en centros educativos.

Andrea Coaguila de Nalvarte
Orgullosa madre y esposa. Soy abogada por la Universidad Católica de Santa María en Arequipa (Perú), especialista en temas de familia. Con maestría en Gestión Pública por la Universidad Nacional de San Agustín en Arequipa y con estudios de maestría en Derecho Ambiental.
Triple Pilar Fundamental
Somos una corporación que congrega familias católicas deseosas de educar directamente a sus hijos, libres de las ideologías perversas que dominan en nuestra generación, desde un triple pilar fundamental:
Doctrina católica: consideramos que la verdadera educación es «conducción y promoción de la prole al estado perfecto del hombre en cuanto hombre, que es el estado de virtud» (Sto Tomás de Aquino), y que las tres virtudes más elevadas son la fe, la esperanza y la caridad cristianas. Con el Papa Pío IX defendemos que «la instrucción religiosa debe ocupar el primer lugar», y sabemos que nuestro principal deber como padres de familia es velar por la salvación de las almas de nuestros hijos y que nuestra atención a esto será lo primero en lo que Cristo Juez nos pedirá cuentas.
Identidad hispánica: verdad particular de nuestra catolicidad es nuestra identidad hispánica, gracias a cuya gesta evangelizadora recibimos la fe. Comprendemos que «no hay en la Historia universal obra comparable a la realizada por España, porque hemos incorporado a la civilización cristiana a todas las razas que estuvieron bajo nuestra influencia» (Ramiro de Maeztu). Con el deseo de reconocer, atesorar y profundizar nuestras raíces, reconociéndolas como una gracia que la Providencia ha dispuesto para provecho de nuestras almas, consideramos que el conocimiento y la fidelidad a nuestra identidad no debe ser soslayado ni despreciado por ceder a las presiones del globalismo internacional.
Formación humanística: si lo hispánico se desprende de lo católico, por ello sostenemos asimismo una educación humanística, pues en estos tiempos de inmediatez y superficialidad necesitamos formar almas hondas que sepan profundizar en el acervo de la ingente cantidad de pensadores de los que somos herederos y deudores y que no podemos desconocer. Por esto, nuestra propuesta consiste en subirnos a los hombros de los clásicos. En palabras de Leonardo Castellani: «leamos a los clásicos. No hay tiempo para más». La estructura del trivium escolástico y la profundización en la filosofía, historia, literatura y bellas artes acostumbran a las almas a tratar familiarmente con los autores clásicos, lo que en estos tiempos se hace más necesario que nunca para comprender y transitar mejor el mundo en que vivimos.

El Alcázar y la Piedra
Nuestro nombre se inspira en aquellas fortificaciones de la Cristiandad que sirvieron de resistencia, refugio y fortaleza ante las más peligrosas embestidas de la historia. Hoy también vemos la necesidad de contar con una alternativa de educación para nuestros hijos que los afiance en la defensa de la verdad natural y sobrenatural, resistiendo los embates de las políticas anticristianas hijas de la ideología y la mentira, que relativizan los fundamentos del orden cristiano. Esto es lo que señala nuestro lema, «Supra Petram Veritatis» -Sobre la Roca de la Verdad-, teniendo en cuenta que la primera roca es Cristo mismo, Alfa y Omega, en quien cobran sentido todas las verdades particulares.



